Preguntarse por lo ontológico es algo maravilloso, eso nos permite crear nuestro diagrama, encontrar nuestro color, solo hay que insistir, mirar retratos para ir creando el nuestro, nuestras actividades y pensamientos nos proyectan y se proyectan de alguna u otra manera.
Buscar para encontrar nuevas maneras de pensar y de vivir y de sentir. Deslizarse en diferentes modos de ser, multiplicarse a través de las grietas de la identidad y producir posibilidades sin quedar capturado en ellas, no quedar plegados, sino desplegados en el devenir.